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LA VERDADERA COLUSIÓN-SOCIEDAD RUSA II.

Por:Ricardo Valenzuela//Excelente economista//Colaborador Huésped de AMN.

En los años que he dedicado a observar los manejos políticos en EU, jamás había atestiguado algo similar al vergonzoso estadio en el que hoy se exhiben ante el mundo. La falsedad, la hipocresía, la mentira, y la maldad de los demócratas y muchos republicanos, es algo que ni las lágrimas que vierte Thomas Jefferson desde algún lugar infinito podrían lavar el daño que le han infringido a su país.  Han logrado inocular el virus del odio a gran parte de la población que ahora exige, como rabiosos lobos, el utópico sueño de una pesadilla totalitaria y agrede físicamente a quienes no estén de acuerdo con ellos. 

1ADEASMientras la media continúa su obsesión con la colusión rusa y califican a Trump de traidor por su reunión con Putin, han ignorado las ligas de Tony Podesta, hermano del jefe de la campaña de Hillary Clinton y ex jefe de Gabinete del presidente Bill Clinton, John Podesta, que íntimamente lo unen con Uranium One, y Sberbank, un banco con ligas al el terrorismo internacional y a Vladimir Putin. A medida que los rusos tomaban control de Uranium One, el Grupo Podesta recibió cerca de $1 millón de dólares para representarla. Una empresa ya rusa con lazos muy cercanos a Los Clinton. El grupo CIPI (periodistas investigadores) detalla los oscuros arreglos legales y financieros de este banco en operaciones extranjeras, y cómo estuvo siempre utilizando al Grupo Podesta como su gestor en Washington.

Sberbank acudía al Grupo Podesta con la intención mitigar el dolor de las sanciones impuestas a Rusia después de su agresión a Ucrania. Situación claramente expuesta por John Schindler en su artículo; “Los papeles de Panamá revelan la conexión Clinton—Kremlin”. El proyecto más importante que manejara Hillary Clinton como Secretaria de Estado, fue un nuevo acercamiento con Rusia (Rusia Reset) que la llevó hasta organizar un tour al Silicon Valley del presidente títere Medvedev, en donde le presentaría a Arnold Schwarzenegger a quien Medvedev al despedirse le dice; “I’ ll be back y hasta la vista baby”.  El mismo Medvedev a quien Obama, sin darse cuenta el micrófono estaba abierto le dice, “cuando me relijan tendré más capacidad de maniobra con ustedes”.

Ya los sistemas de inteligencia de la OTAN detectaban que en sus oficinas extranjeras el Sberbank opera como brazo de los Servicios Foráneos de Inteligencia rusa, y la mayoría de los ejecutivos de alto nivel son exagentes de esa inteligencia. Informaban también que el banco es el instrumento del grupo Putin para todos sus negocios. Ucrania había presentado clara evidencia de cómo el banco había distribuido millones de dólares en apoyo ilegal a los separatistas rusos combatiendo en el este de Ucrania, actuando como financiero de la agresión rusa en contra de ese país. Sin embargo, Sberbank ya se había convertido en la institución dominante en Rusia controlando el 30% de los activos bancarios del país. Gran parte de los fondos son utilizados en operaciones clandestinas de inteligencia dentro y fuera de Rusia.

Cuando Bruce Lindsey, CEO de la Fundación Clinton dejaba su cargo, se abrían las puertas para convertirla en un verdadero grupo criminal estableciendo a John Podesta como nuevo presidente. Los Papeles de Panamá informaban que Podesta siempre ha estado involucrado en las oscuras operaciones de lavado de dinero de Hillary Clinton, en las cuales ella había recibido cantidades millonarias de Rusia a cambio de transferencia de tecnología avanzada, incluyendo tecnologías militares facilitadas por Clinton como parte de su programa “Rusia Reset”. Un reporte del Instituto de Vigilancia del Gobierno informaba ella siempre planeó utilizar este proyecto para canalizar tecnología secreta a Rusia, y lo ratificaba otro informe titulado; “From Rusia with Money”. La contraloría del gobierno de EU eventualmente se enteraba cómo la administración Obama estaba aprobando transferencia de nueva tecnología militar clasificada, sensitiva y secreta a Rusia, incluyendo el sistema secreto de un misil crucero con motor hipersónico, y no pudo detener esa transferencia.

En 2009, Obama de visita en Moscú anunciaba la creación de una Comisión Presidencial Bilateral con Clinton a la cabeza de parte de EU, y Putin asignaba la responsabilidad rusa a Sergey Lavrov, ministro de relaciones exteriores. Se lanzaba el “Russia Reset” y Putin establecía el Skolkovo Inovation Center para desarrollar el Silicon Valley ruso nombrando como presidente del proyecto a Viktor Vekselberg, uno de los grandes oligarcas billonarios quien, ayudado por Putin, había hecho su fortuna tomando control de Renova, grupo con  grandes y redituables inversiones. Todos los entusiastas inversionistas para ser parte de este proyecto, Google, Intel, Cisco y el resto de los billonarios socialistas, en el “pay for play” clásico de los Clinton, aportarían decenas de millones de dólares a la Fundación Clinton.

Cuando John Podesta asesoraba a Hillary Clinton como Secretaria de Estado, pasaba a formar parte del Consejo de Administración de un grupo llamado Joule, una empresa controladora de varias compañías en el sector energía. En un sofisticado esquema preparado especialmente para esto, Viktor Vekselberg, director del Silicon Valley ruso, llevaba a cabo una inversión multimillonaria en el grupo Joule. La inversión fue luego lavada y pasada de Rusnano (fondo controlado por Putin) a Renova. Después se descubriría que el Grupo Joule era propiedad de Rusia. Dos meses después de que John Podesta se uniera al consejo de Joule, la empresa Rusnano invertía $35 millones de dólares en Joule, extraídos del fondo gubernamental controlado por Putin.

Podesta también actuaba como consultor de la Wyss Foundation, grupo controlado por el billonario suizo Hansjorg, otro de los inversionistas en el grupo Joule. Esta organización pagó jugosos honorarios a Podesta y canalizaba a la Fundación Clinton $5 millones de dólares. Luego, Vekseelberg, el grupo Renova, la Fundación Skolkovo, y Fundación Wyss, establecieron fuertes lazos con los Clinton donando a ambos proyectos, la Fundación Clinton y la Iniciativa Global Clinton, decenas de millones de dólares. Podesta, por su parte, a través de su organización, Centro para el Progreso de América, recibió más de $5 millones de dólares de la Sea Change Fundation, organización controlada por una serie de entidades citados por fraudes en los Papeles de Panamá, que recibían grandes cantidades de dinero de una misteriosa entidad basada en Bermuda llamada, Klein Ltd. A través de los abogados que formaron la empresa, se conoció es controlada por un grupo de rusos liderados por Ruben Vardanyan, otro mega oligarca de Putin que también es miembro del consejo de Joule junto con John Podesta.

Vekselberg utilizaba Metcombank para las transferencias a la Fundación Clinton con el dinero fluyendo desde Moscú al Deutsche Bank, para terminar en una cuenta en Bank of América en Nueva York operada por los Clinton. Podesta recibía secretamente un paquete de 100,000 acciones de Joule Unlimited con un valor estimado de casi $8 millones de dólares, que nunca declaró. Y todo esto era solo el inicio de la relación Rusia-Clinton que, al perder la presidencia se extinguía. ¿Sería Putin tan torpe para matar la gallina de los huevos de oro eligiendo a Trump presidente?  Pregunto, porque solo la operación de Uranium One le había dejado 20 billones de dólares.       

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