UNA REFINERÍTA.

UNA REFINERÍTA.

 AMN-.¿Los mexicanos tenemos un presidente de la república avaro y cuenta chiles?

Es la pregunta me la formulan reiteradamente mis tres lectores y radioescuchas quienes al mismo tiempo piden saber si es real, o puro cuento la tan llevada y traída “austeridad republicana” que pregona Andrés Manuel López Obrador.

Desde luego que no es real dicha austeridad. Y menos comparable con la austeridad republicana que caracterizo al régimen de Benito Juárez García. La austeridad en tiempos de Benito Juárez era real. Solo 8 Estados en la República tributaban a la federación y México había sorteado la llamada guerra de los 3 años entre 1858 y 1860, además de que con el poco dinero que había en las arcas de la nación, Juárez tuvo que combatir a los franceses que llegaron a la nación azteca apoderándose de ella e imponiendo a Maximiliano de Habsburgo como el segundo emperador de México.

Por esa razón, el Benemérito de las Américas se vio obligado en 1861 ha declarar la moratoria al pago de la deuda eterna a Francia, España e Inglaterra que ascendía a 80 millones de pesos, es decir 80 millones de dólares debido a que la paridad del billete verde era de a peso por dólar. Esa era la realidad de la austeridad republicana juarista.

Hoy, AMLO remedo de Benito Juárez habla de una supuesta austeridad republicana y actúa como si viviese una miserable austeridad franciscana, que no es otra cosa que una vil simulación política porque desgraciadamente México tiene a un presidente avaro que no quiere gastar en obras de infraestructura, educación, salud, ciencia, cultura; pero privilegia las dádivas de poder a jóvenes, a mafias, disque a personas de la tercera edad y otros sectores sociales con los cuales busca tener bajo control un nuevo botín electoral para perpetuar al partido Morena en el poder. Ese es meollo del asunto.

Por cierto, que AMLO salió muy mal cobrón de impuestos, y peor planificador pues simplemente en las arcas de la nación no hay tanto dinero para regalar, pero a los pobres.

Para los estudiosos del carácter no dudan en afirmar que, los avaros suelen ser poco dispuesta a gastar dinero, e incluso renuncia a tener comodidades básicas o que los demás las tengan. Y que también las personas avaras ansían poseer muchas riquezas por el solo placer de atesorarlas sin compartirlas con nadie. En otras palabras, los avaros son cuenta chiles, mezquinos, agarrados, miserables y una infinidad de cualidades más.

Y como cuenta chiles que es, el señor presidente invito a las empresas internacionales más prestigiadas para construir la refinería de Dos bocas, en Tabasco, pero, de entrada, les advirtió que no hay más de 8 mil millones de dólares por lo que esas empresas le hicieron el feo, pues la refinería en cuestión para una producción de más de 200 mil barriles diarios de gasolina podría costar hasta 17 mil millones de dólares y, además, no la entregarían en 3 años. Salió a relucir la soberbia de AMLO y pa ´pronto dijo que PEMEX y doña Rocío Nahle, flamante titular de energía, ellos se encargarían de construirla, PEMEX no construye absolutamente ninguna refinería desde hace 40 años. De los técnicos que construyeron las refinerías que hoy son chatarra solo viven 6 y lógicamente que AMLO no los ocupará porque no quiere saber nada del pasado.

Así que su gobierno hará la refineríta con una capacidad de producción de máximo 100 mil barriles diarios de gasolina, lo cual no resuelve absolutamente nada y todavía está por verse si nos costará 8 mil millones de dólares y la tendrá lista en 3 años. Toda pinta a que solo pondrá la primera piedra como ocurrió con el Aeropuerto de Santa Lucía y nuestros dineros públicos se les seguirán metiendo a barriles sin fondo y sin futuro.

¿Verdad que nos está saliendo más caro el caldo que las albóndigas con un avaro?...