All for Joomla All for Webmasters

VENENOS POLÍTICOS (SEGUNDA PARTE)

Por:Alberto Vieyra Gòmez//Periodista de AMN.

Al finalizar la revolución mexicana de 1910, había, en México, 506 partidos políticos registrados. Todas las familias fufurufas tenían su partido político, igual que hoy.

1AKDJASEl 04 de marzo de 1929 en Querétaro, nacería el PNR, abuelo del PRI. ¿Su creador? El general Plutarco Elías Lucero Calles, apodado el jefe máximo de la revolución mexicana.

Calles era un hombre de Estado. ¿Y cuáles son esos hombres de Estado? Los que piensan en las futuras generaciones y no en las próximas elecciones. Esos hombres de Estado fueron los constructores del México de las instituciones y la paz social que duró más de 7 décadas, hasta que entró en vigor el maldito modelo económico neoliberal que hundió a México en las malformaciones sociales y la violencia.

El general Calles y otros hombres de Estado harían que la nación transitara del México en caos, al México de las instituciones y de las carretadas de libertades.

La revolución mexicana pondría fin al estado porfirista y daría paso al estado social que garantizaba derechos y obligaciones para todos los mexicanos, como ninguna otra nación lo había hecho hasta entonces.

El PRI nació con 4 facciones políticas: La facción carrancista, obregonista, callista y socialista. Entre esas 4 facciones se rotaría el poder presidencial de manera civilizada y no por la vía de los arrebatos y las pistolas.

Los generales Calles y Lázaro Cárdenas del Río eran los únicos que sabían los secretos de ese viejo sistema político mexicano. A Cárdenas se le consultaba, hasta el día de su muerte, a qué facción política le tocaba bailar en el poder presidencial y todo se hacía sin sobresaltos. Todos obedecían con singular cinturita de mantequilla: “Sí, señor presidente”, “Lo que usted diga, señor presidente”. Aunque no estuviesen de acuerdo.

Se acuñaría aquella máxima de que, “el arte de la política en México consistía en comer sapos sin hacer gestos, y con una sonrisa pedir más sapos”. Fueron más de 7 décadas de paz social, ingrediente fundamental para que una nación prospere.

El PRI sería el partido todopoderoso, el del carro completo y de todas, todas. El PRI, junto con la virgen de Guadalupe, la UNAM, PEMEX y la CFE conformarían las instituciones del nacionalismo que aglutinaba a la mayoría de los mexicanos. El PRI estaba en la cultura nacional. Vendría, después, la gran era desnacionalizadora al servicio de Washington. Se quitó la historia y el civismo de los libros de texto gratuitos.

Todo marchaba bien, hasta que, allá por 1980, unos gobernantes tecnofondomonetaristas y al servicio del criminal orden económico neoliberal, se convertirían en los priístas destructores del PRI y del México moderno.

Esos vendepatrias se echarían en brazos de ese modelo económico noliberal que acabaría con el Estado social y daría paso al Estado económico, en el que los trabajadores perderían, prácticamente, todas sus conquistas y derechos emanados de la revolución mexicana. Ejemplos sobran, pero, basta recordar la reforma laboral calderonista apoyada por el PRI en esa nefasta alianza llamada PRIANISMO. Esa reforma convertiría a los trabajadores mexicanos en los nuevos esclavos del imperio capitalista del mal.

Y, como el PRI les puso la mesa a sus enemigos políticos y a los vulgares raterillos, pues un puñado de gobernantes se dedicarían a saquear al país y las arcas de muchos Estados de la república. Ese es el gran pecado que arrastra un veneno político llamado PRI que hoy lucha como gato boca arriba para no ser echado, vergonzosamente, del poder.

Top
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…