All for Joomla All for Webmasters

EL PRESIDENTE NÚMERO 88.

Por: Alberto Vieyra Gómez//Periodista//Analista//Columnista de AMN.

Para regocijo de unos y para lamentos de varios Andrés Manuel Lopez Obrador se convirtió este 1° de Julio en el presidente número 88 de México y habrá de sentarse en la silla envenenada el 1° de diciembre próximo.

ASASASAASAEl triunfó de Lopez Obrador, fue producto de tres ingredientes fundamentales: 1°Un largo activismo de más de 2 décadas de Anti-PRI, Anti-Sistema y Anti-Gobiernismo; 2°Un desastroso gobierno de Enrique Peña Nieto que metió al PRI en el tobogán de un partido odiado, repudiado; Y tercero la victimación del Peje a cargo del Prianismo que dio como resultado el surgimiento de un fenómeno llamado Pejezombies. ¡La tumba del PRI!

A las 8:00 de la noche de este domingo, el candidato Priista Jose Antonio Meade saldría, como todo un demócrata, a reconocer que las tendencias a la Presidencial de la Republica no le favorecían a él, sino a Andrés Manuel Lopez Obrador, y le deseo suerte pues dijo: “Si a él le va bien, le ira bien a México”. René Juárez Cisneros, el jerarca Priista hacia un llamado a la unidad nacional de los Priistas. Al filo de las 21:00 horas el conteo rápido del INE ratificaba la derrota Priista y el gane de AMLO.

Sí, la derrota del Priismo tiene nombre y apellido: Enrique Peña Nieto. Pasará a la historia como el enterrador del PRI y otro de los vende patrias de México.

Sus acciones impopulares de gobierno y la corrupción que protagonizo una casta divina del poder encabezada por la familia presidencial, llevaron al PRI a convertirlo en el perro rabioso al que había que darle el ¡tiro de gracia!

Casos de corrupción como el de La Casa Blanca o de los vulgares raterillos gobernadores Priistas, el caso Obredecht, la Reforma Energética y los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa, se convirtieron en veneno puro contra el PRI. El gobierno Peñista fue exhibido en el plano internacional como un régimen corrupto y violador de los Derechos Humanos.

Pero también las infames Reformas Estructurales, como la Energética con la cuál Peña Nieto entregó a los Buitres del Petróleo el excremento del diablo y propicio una escalada histórica en el precio de las gasolinas, que se tradujo en el descontento popular y el hartazgo provocado por un Gobierno Gallina que en el último año acatarro a la población con el cuento de “Las cosas buenas de su Gobierno”, amén de la equivocación en la postulación de Jose Antonio Meade un candidato presidencial Tricolor empanizado, que le paso igual que las macetas de mi rancho, del corredor no paso, se convirtieron en la estocada final contra el Partido Tricolor.

Todo ello aderezo una bomba de tiempo que Lopez Obrador fue detonando poco a poco hasta convertir a una buena parte de la sociedad en esclavos sin alma de su ideología. Los odiadores del PRI se multiplicaron como en el milagro bíblico.

Los llamados Pejezombies aumentaron por millones, viendo a Lopez obrador como “El Mesías”, el dios, el político impoluto, el incorruptible, el bueno de la película y emulando a los muertos en resurrección por los sacerdotes del culto vudú. Mediante ceremonias rituales los sacerdotes del vudú resucitan a los muertos que ellos quieren y necesitan para convertirlos en sus esclavos sin alma y sin pensamiento, a ese fenómeno sociológico, los estudiosos le darían el nombre de: Los Pejezombies.

La cuestión es que México vivirá la 4° etapa de los Lopez: Primero fue Lopez de Santa Anna, luego Lopez Mateos, Lopez Portillo y ahora Lopez Obrador.

¿Podrá con el paquete, en una nación agobiada por las bandas criminales y ultrajada por la desmedida corrupción de la clase política? ¿Le quedara grande a Lopez Obrador, la silla del águila envenenada? ¿Tendrá Lopez obrador la inteligencia de reconciliar a un México dividido y enfrentado por él mismo y demás venenosa clase política? ¿Culminara su mandato?

 

Top
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…