All for Joomla All for Webmasters

ARTE INDIGENISTA

MIXESAMN.- “De músicos, poetas y locos, todos tenemos un poco”.Yo diría que el mexicano, pero sobre todo, el indígena, es artista por naturaleza.

En el arte de nuestras etnias se encuentran implícitos 40 mil años de esencia indigenista, en el continente americano.

Sólo que el arte de nuestros indígenas lo valoramos cuando ya está en las vitrinas de los extranjeros, y cuando se trata de la ropa típica, apreciamos ese arte cuando lo modelan las princesas y celebridades de talla mundial usando vestidos de princesa maya, tehuana, purépecha, otomí, mazahua, tarahumara, etc.

¿Por qué hago historia?

Me ha indignado saber, porque ya se hizo un mitote mundial, que la “diseñadora” francesa Isabel Marant se robó, plagió, pirateó o se adueñó de los bordados maravillosos de la cultura mixe de Santa María Tlahuitoltepec, Oaxaca.

Sí, esa deshonesta mujer no sólo se robó las ideas de nuestros indígenas mexicanos, sino que también se asegura que las patentó, y que ahora el gobierno francés ha demandado a los artesanos oaxaqueños para que paguen regalías a la “diseñadora” francesa por osar tejer las artesanías de las que son creadores desde antes y después de la Conquista.

Sea o no cierto lo de la patente, lo cierto es que me ha indignado este robo, pero más me ha indignado el hecho de que todo el arte indigenista de México no goce de la protección del Estado mexicano.

¿Qué no hay gobierno en México? ¿Dónde están y qué hacen esos tragas de gorras y buenos pa’ nada gobernantes, llámense municipales, estatales o federales?

No nos extrañe que el pulque, el tequila jalisciense, el mezcal oaxaqueño y otras bebidas artesanales de México sean patentadas por los chinos, norteamericanos, franceses y quien se sume.

Todas las ideas tienen padre, pero hay seres deshonestos, como la francesa Isabel Marant, que no tienen madre.

¿Acaso ya estarán patentadas en México las artísticas guitarras de Paracho y las obras de arte en bronce de Santa Clara del Cobre, Michoacán; el barro negro de Oaxaca; los pintorescos sarapes de Saltillo; los jorongos y cobijas de Gualupita, Estado de México; las guayaberas y los vestidos de princesa maya de Yucatán; las enaguas de nuestras indígenas mazahuas y otomíes, etc.

¿De qué sirve el pomposo organismo Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías -Fonart-? ¿O es sólo una dependencia que se chupa los presupuestos federales? ¿Qué cantidad de recursos destina el gobierno mexicano a la protección, preservación y fomento de las artesanías nacionales? ¿Qué no debe ser la SEP la institución encargada de estos menesteres por tratarse de la genuina cultura de México? ¿Qué no podría ser a través del registro federal del derecho de autor como se proteja cualquier creación artística de los mexicanos, y que no salgan conque a los indígenas les quieren cobrar las perlas de la virgen para registrarles un huevo de ónix, algún platón de la artesanía talavera, alguna figura de vidrio soplado de Tonalá, Jalisco, etc.? ¿Cuándo habrá en México un gobierno en el que se abrace la riquísima cultura, no sólo del indigenismo mexicano, sino de todos los creadores, así sean músicos, poetas o locos?

Top
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…