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¿Por qué EE.UU. obligará a poner las calorías hasta en las palomitas?

caloríasPor: Cortesía de BBC MUNDO

En Estados Unidos, hasta las palomitas en el cine y los batidos de las heladerías deberán mostrar información sobre el número de calorías.

Esto después de que La Administración de Alimentos y Fármacos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) aprobara el etiquetado calórico en los alimentos que se adquieren en las máquinas expendedoras, así como en los menús de los restaurantes, supermercados y cafeterías en su esfuerzo por combatir el problema nacional de obesidad.

¿Sirven las horribles imágenes en las cajetillas de cigarrillos para dejar de fumar?

cajetillaPor: Cortesía de BBC MUNDO

Gobiernos de varios países y compañías de tabaco están librando una guerra territorial.

Lo que está en disputa no se mide en kilómetros sino en cada centímetro de una caja de cigarrillos. Australia y Uruguay introdujeron las restricciones más estrictas a nivel mundial en materia de advertencias gráficas sobre los riesgos de fumar, una decisión por la que ambos países enfrentan litigios con la tabacalera Phillip Morris.

En el caso de Australia las advertencias cubren el 75% del frente y el 90% del dorso del paquete, en el caso de Uruguay el 80% del frente y del dorso. Phillip Morris alega que el tamaño de las advertencias le impide promocionar adecuadamente su producto y acusa a ambos países de violar tratados bilaterales de inversión.

Australia y Uruguay afirman que reducir el consumo de tabaco entre sus ciudadanos es una materia de salud pública. ¿Pero qué evidencias existen de que advertencias gráficas cada vez más impactantes y mayores son realmente efectivas?

"Progreso" en Uruguay

No hay estudios globales de la Organización Mundial de la Salud al respecto, sino que cada país evalúa el impacto de sus medidas.

Uruguay requiere que el 80% del frente y del dorso del paquete lleven advertencias gráficas.

Uruguay introdujo en 2006 las primeras advertencias sanitarias gráficas, que han ido cambiando con imágenes más fuertes y de mayores dimensiones.

El país sudamericano divulgó en agosto de 2014 los resultados de un relevamiento de seis años de 2006 a 2012 en el marco del Proyecto ITC, un estudio internacional comparativo de los efectos de las políticas de control de tabaco en 22 países, impulsado por la Universidad de Waterloo, en Ontario, Canadá, entre otros centros.

El estudio señala que "el porcentaje de fumadores que planea abandonar el hábito aumentó del 60% en 2006 al 69% en 2012".

Una nueva etiqueta aumentó de 44% a 71% el porcentaje de fumadores conscientes del vínculo entre el tabaco y los accidentes cerebrovasculares.

Y la prohibición de múltiples presentaciones de marcas (eliminando submarcas con diferentes colores y diseños) redujo de 29% a 15% el porcentaje de fumadores que cree que los cigarrillos lights o suaves son menos dañinos.

El Dr. Eduardo Bianco, cardiólogo y presidente del Centro de Investigación para la Epidemia del Tabaquismo, CIET, en Uruguay, dijo que se registró además una "reducción significativa en la prevalencia del consumo de tabaco en Uruguay entre el año 2006 y 2011, con una caída en la prevalencia del consumo de tabaco por parte de hombres del 39% al 27,4% y por parte de las mujeres del 28 al 19%".

Impacto en Australia

Además del litigio con Philip Morris, Australia es demandada por cinco países productores de tabaco o de cigarrillos ante la Organización Mundial de Comercio.

Las tabacaleras siguen empujando los límites

Tanya Plibersek, exministra de Salud australiana

El gobierno australiano dispuso que a partir del 1 de diciembre de 2012 los cigarrillos debían venderse en paquetes genéricos o estándar de un color gris obligatorio, Pantone Cool Gray, con mensajes en un tipo y tamaño de letra determinado, además de llevar las advertencias pictóricas que cubren la mayor parte del frente y el dorso de la caja.

Poco después de la aprobación de las reglas comenzaron a notarse nuevas estrategias por parte de las tabacaleras, como la inclusión de las letras LDN cerca del filtro de cada cigarrillo en los paquetes de Benson and Hedges o las letra NYC en los Pall Mall.

La táctica mostró según observadores la desesperación de las tabacaleras por dar a su producto algún caracter distintivo.

Otra respuesta reciente ha sido diseñar cajas que se abren de costado y se expanden, reduciendo proporcionalmente el impacto visual de la advertencia.

"Las tabacaleras siguen empujando los límites", dijo la exministra de Salud australiana Tanya Plibersek.

Estudios en Australia realizados después de 2012 mostraron un aumento en el número de llamadas a líneas telefónicas de ayuda para dejar de fumar.

Atención visual

La universidad de Bristol en Inglaterra midió el impacto de las advertencias sanitarias en los paquetes de cigarrillos utilizando eye tracking technology, o tecnología para seguir los movimientos de los ojos y determinar en qué se enfoca la atención en cada momento.

"Esa tecnología nos permitió medir objetivamente el efecto de paquetes estándar con advertencias gráficas en la atención visual", dijo a BBC Mundo Olivia Maynard, científica del Centro de investigación sobre Tabaco y Alcohol de la Universidad de Bristol y una de las autoras del estudio.

La exmodelo canadiense Barb Tarbox permitió que sus imágenes fueran usadas en campañas. Tarbox falleció a los 42 años.

"Encontramos que el paquete estándar aumenta el tiempo dedicado a ver las advertencias en el caso de no fumadores adultos y adolescentes y de fumadores ocasionales. Y esto es importante porque esa atención está relacionada con cambios en el comportamiento, como contemplar la posibilidad de dejar de fumar".

"Pero comprobamos que los fumadores diarios activamente evitan prestar atención a las advertencias, sea cual fuere el diseño, así que estamos ahora realizando nuevos estudios para determinar qué tipo de advertencias podrían aumentar su nivel de atención".

Otro estudio realizado en 2013 por la Universidad de Stirling en Escocia se enfocó en el impacto de las advertencias gráficas en menores.

La investigación analizó el comportamiento de 2.800 menores entre 11 y 16 años y determinó que si bien las advertencias gráficas tuvieron una influencia importante en no fumadores o aquellos que apenas "experimentan" con el cigarrillo, tuvo un impacto casi nulo en los menores fumadores.

Crawford Moodie, de la Universidad de Waterloo en Ontario y uno de los autores del informe, dijo que una posible solución sería cambiar frecuentemente las advertencias para captar la atención de los adolescentes.

Historias personales

Mientras naciones como Australia y Uruguay estudian el impacto de sus nuevas advertencias gráficas, otros países aún no las introducen.

El Reino Unido considera introducir nuevas reglas en 2015 y Francia e Irlanda también han expresado su determinación en introducir paquetes estándar.

El número de países que incluyen algún tipo de imagen gráfica superará los 90 para 2016, según Moodie.

Las imágenes seleccionadas para la campaña en África son tan impactantes como en Australia.

Una nueva colección de imágenes comisionada por la OMS para países africanos comprende desde referencias a la impotencia a ilustraciones gráficas impactantes, como la foto de un hombre con un enorme tumor en la boca, o un feto en una toalla tras un aborto espontáneo.

"La idea es asustar a los fumadores, hacerlos repensar su adicción", dijo a la BBC Rebecca Perl, de la World Lung Foundation, la organización encargada por la OMS de elegir las imágenes.

David Hammond de la Universidad de Waterloo en Canadá dice que a veces las imágenes más poderosas son las que cuentan una persona en particular.

"El fumador ya no siente que el gobierno le ataca o pregona, aquí hay una persona real contando qué le ocurrió".

Un caso famoso en Canadá es el de Barb Tarbox, una ex modelo que falleció a los 42 años por un cáncer cerebral y de pulmón. En los últimos meses antes de su muerte dio numerosas charlas en escuelas y permitió que su imagen fuera usada en los paquetes de cigarrillos.

La excepción de Estados Unidos

El caso de Estados Unidos es una excepción. A pesar de ser el primer país que introdujo advertencias sanitarias en los paquetes de cigarrillos en 1965, pertenece ahora al pequeño grupo de naciones que jamás ratificó el Convenio Marco para el Control de Tabaco de la OMS y no obliga a las compañías de tabaco a incluir en forma prominente advertencias en los paquetes. En el mismo grupo están Sudán del Sur, Haití y Malawi.

Para 2016 habrá más de 90 países que obligan a las tabacaleras a colocar imágenes gráficas. La gran excepción es Estados Unidos.

Un decreto federal exigiendo advertencias gráficas se transformó en ley en 2009 pero las tabacaleras presentaron una demanda. Un juez dictaminó que las nueve imágenes que habían sido seleccionadas para los paquetes de cigarrillos violaban el derecho constitucional de las empresas a la libre expresión. Actualmente la advertencia sanitaria consiste meramente en un mensaje con texto en el costado del paquete, el mismo mensaje desde 1984.

Moodie apunta que con nueva regla genera hay una nueva respuesta de las compañías de tabaco.

La solución para el experto de Ontario es que los gobiernos deben ser tan innovadores y creativos como las tabacaleras.

¿Realmente comer mucha carne acorta la vida?

QUESOPor: Cortesía de BBC MUNDO

Constantemente aparecen informes en las noticias sobre los riesgos para la salud de comer carne pero, ¿son justificados? El doctor Michael Mosley investigó para la BBC cuánto de verdad hay detrás de los titulares.
A mí me gusta comer carne, pero lo que solía ser un deleite inocente se ha convertido en un placer pecaminoso.
Si uno le cree a lo que dicen los medios, darse el gusto de comerse un filete o un sándwich de tocino regularmente aumenta el riesgo de sufrir de problemas cardíacos o cáncer.
La amenaza para la salud no viene de comer carne blanca, como el pollo, sino roja o procesada, como tocino, salchichas, salami y jamón.
Por muchos años, mi esposa Clare, quien es médica, ha estado tratando de reducir el consumo de estas carnes en la familia, pero yo me resistí.
Así que a los dos nos alegró la idea de la BBC de que me pusiera a investigar si había realmente algún riesgo.
Visité a numerosos expertos, y les pregunté qué comían.
Además, empecé una dieta en la que doblé la cantidad de carne que consumía para llegar a 130 gramos al día para ver qué efecto tenía.
Algunos datos
¿Será mejor ser vegetariano y comer mucho queso?
Hay muchas cosas buenas en las carnes rojas, que incluyen la bovina, porcina, ovina y caprina.
La de vaca, entera o molida, es una gran fuente de proteína y nutrientes esenciales, como hierro y vitamina B12, que es vital para la salud.
El aspecto negativo es que tanto ésta como la procesada tiende a tener mucho ácido graso saturado: por ejemplo, el tocino y las salchichas tienen alrededor de 16 veces más por gramo que el tofu.
Pero si usted es un vegetariano que come queso, no crea que tiene derecho a presumir: el queso es, gramo por gramo, una fuente aún más rica en ácido graso saturado que las hamburguesas.
Las carnes rojas son más oscuras que las blancas porque tiene niveles más altos de hemoglobina y mioglobina, el hierro y las proteínas que almacenan el oxígeno que se encuentra en la sangre y músculos.
La evidencia
Antipasto italiano... ¿un placer pecaminoso?
Una de las mejores maneras para tratar de evaluar el impacto de alimentos particulares en nuestra salud es haciendo estudios de cohortes: se toma un grupo de gente con dietas variadas, se le pregunta qué comen y luego se le hace seguimiento durante muchos años para ver qué enfermedades desarrolla.
Walter Willett, de la Escuela de Salud Pública de Harvard, lidera un equipo que ha estado haciendo precisamente eso con decenas de miles de personas.
"Encontramos que quienes consumían más cantidad de carne roja tenían un riesgo total de mortalidad más alto, cardiovascular y de cáncer", me dijo en la cafetería de la universidad mientras yo me comía un filete.
Sobre la base de uno de los estudios en el que fue coautor -"Consumo de carne roja y mortalidad", publicado en los Archivos de Medicina Interna-, él estima que comer regularmente una pequeña cantidad de carne roja (85 gramos) está asociado con un aumento en el riesgo de mortalidad de un 13%.
Además, comer la misma cantidad de carne roja procesada (un perro caliente o dos pedazos de tocino) está asociado con un aumento del 20%. (Si necesita explicación, vea abajo)
No sorprende entonces que él casi nunca come carne.
¿Adiós a las carnes?
Lo que dice Willett es extremadamente convincente. No obstante descubrí que sus resultados no concuerdan con los de un estudio europeo más reciente publicado en BMC Medicine en 2013, "El consumo de carne y la mortalidad".
Unos dicen que sí, otros dicen que no, y muchos no resisten la tentación.
Los investigadores del Estudio prospectivo europeo sobre dieta y cáncer -Epic- le hicieron seguimiento a medio millón de personas en 10 países durante más de 12 años.
Encontraron que comer cantidades moderadas de carne roja no tenía ningún efecto en la mortalidad.
Los índices generales de mortalidad más bajos se presentaron entre quienes comían hasta 80 gramos al día.
Aunque había un pequeño aumento en el riesgo general para aquellos que consumían más de 160 gramos al día, también había una tasa de mortalidad por todas las causas más alta entre quienes nunca comían carne.
Los investigadores concluyeron que "un consumo bajo, pero no nulo, de carne puede ser beneficioso para la salud. Eso es comprensible pues la carne es una fuente importante de nutrientes, como proteínas, hierro, zinc, varias vitaminas B, así como vitamina A y ácidos grasos esenciales".
En sus marcas, listos, ¡a comer!
¡Peligro! Antes de comerse algo así, siga leyendo.
No. Antes de que los lectores carnívoros se vayan a disfrutar, hay un aspecto negativo que no se debe ignorar.
El estudio Epic, como casi todos los otros estudios que se han hecho, encontró que comer carne procesada sí tiene un efecto negativo para la salud.
Apenas se pasa de 40 gramos al día de embutidos, las muertes por problemas del corazón y cáncer empiezan a escalar.
La ciencia aún no ha llegado a una conclusión definitiva. Los expertos a los que conocí tienen opiniones fuertes pero distintas, y eso se reflejaba en lo que ellos mismos comían.
En mi caso, comer mucha más carne procesada tuvo un efecto negativo en mi cuerpo. Tras un mes de emparedados de tocino y hamburguesas, había subido de peso y mi presión arterial y nivel de colesterol habían aumentado.
Volví a mi dieta previa, en la que me doy el gusto de comerme ocasionalmente un filete o una chuleta de cerdo. Pero habrán menos salchichas y hamburguesas en la parrilla de ahora en adelante.
Para entender las estadísticas
Un nivel de mortalidad más alto en un 20% significa que el riesgo de morir durante el año siguiente es 20% más alto que si no comiera carne procesada.
David Speigelhalter, de la Universidad de Cambridge, señala que otra manera de entenderlo es que, si los estudios están en lo cierto, se esperaría que alguien que se come un sándwich de tocineta al día vivirá, en promedio, dos años menos que alguien que no.
Pro rata, esto es como perder una hora de la vida por cada sándwich que come.
Para ponerlo en contexto, cada vez que alguien se fuma 20 cigarrillos, pierde unas cinco horas de vida.
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¿Qué le pasa exactamente a nuestro cuerpo cuando nos morimos?

muertePor: Cortesía de BBC MUNDO

Algunos creen en la reencarnación, otros en la resurrección del alma y están los convencidos de que la vida se acaba aquí en la Tierra, con la última respiración

Pero creencias a un lado, ¿sabes qué le pasa exactamente al cuerpo cuando nuestro corazón deja definitivamente de latir?

BBC Mundo te lo cuenta. Pero antes, una serie de indicaciones breves para comprobar que una persona ya ha fallecido.

El rigor mortis suele iniciarse después de 4 o 6 horas, primero en los músculos más pequeños como los de los párpados o la mandíbula, luego le sigue el cuello, y más tarde los músculos más grandes

Carla Valentine, curadora técnica del Museo de Patología Barts de Londres

Para certificar que alguien está muerto, hay que escuchar durante un minuto si su corazón está latiendo y tomarle el pulso también por un minuto, explica Clare Gerada, médica del Colegio Real de Médicos Generales de Reino Unido.

Hay que asegurarse de que no esté respirando y revisar las pupilas con una linterna para comprobar que no responden al estímulo de la luz.

"Si todavía tienes dudas", añade, "puedes frotarle el esternón. Éste es un procedimiento doloroso: si la persona no está muerta, reaccionará en seguida", a causa del dolor.

Rigor mortis

Como tu corazón deja de latir, tu sangre deja de circular, se espesa y se coagula. Al dejar de circular, comienza a acomodarse por el peso de la gravedad en un proceso conocido como livor mortis o lividez post mórtem.

Sin circulación, tu cuerpo comienza a perder temperatura y tus músculos se endurecen, en un proceso conocido como rigor mortis.

Cuando el corazón deja de latir, la sangre deja de circular y se torna más espesa.

"Este proceso suele iniciarse después de 4 o 6 horas, primero en los músculos más pequeños como los de los párpados o la mandíbula, luego le sigue el cuello, y más tarde los músculos más grandes como los brazos o las piernas", le dice a BBC Mundo Carla Valentine, curadora técnica del Museo de Patología Barts de Londres.

"Esto dura entre 36 y 48 horas, dependiendo de una serie de circunstancias. El frío, por ejemplo, puede ralentizar el rigor mortis", explica Valentine.

"Pero si uno tiene fiebre cuando muere”, añade, "se acelera".

Al dejar de respirar, nuestras células ya no se nutren de oxígeno. Sin oxígeno, la mitocondria dentro de las células no puede producir adenosín trifosfato, conocido por sus siglas en inglés como ATP, una sustancia química que cumple una serie de funciones celulares, como explica un video educativo de la Sociedad Química de Estados Unidos.

Y, si tus células no pueden producir ATP, dejan de funcionar.

El turno de las bacterias

Las células muertas comienzan a romperse y a liberar toda clase de sustancias - incluidas enzimas- que crean un ambiente ideal para las bacterias y los hongos, que se incorporan a esta mezcla y comienzan a descomponer el cuerpo.

La regla básica es que, bajo tierra, el cuerpo tarde ocho veces más en descomponerse que fuera de ella

Carla Valentine, curadora técnica del Museo de Patología Barts de Londres

Durante el proceso de descomposición, las bacterias despiden una gran variedad de derivados químicos. Dos en particular, la putrescina y la cadaverina, ambas de un olor muy desagradable.

También se producen compuestos que contienen azufre que, junto con numerosos gases que comienzan a hinchar el cuerpo temporalmente.

Este proceso de descomposición se ve afectado por numerosos factores. "La regla básica es que, bajo tierra, el cuerpo tarde ocho veces más en descomponerse que fuera de ella", dice Valentine.

Bajo tierra, el proceso de descomposición se vuelve más lento.

Pero puede incluso que no ocurra, si el cuerpo se encuentra en un ambiente seco como el desierto.

En esos casos el cuerpo se momifica y la piel se torna de un color amarronado como si fuera cuero.

"En la era victoriana en Inglaterra, por ejemplo, si una madre paría un niño muerto al nacer y no quería que nadie supiese de su embarazo, muchas veces escondía su cadáver detrás de la chimenea. Años más tarde, se hallaban los cuerpos preservados de los bebés a causa del calor seco", comenta Valentine.

Derribando mitos

Como el cuerpo se encoge y la piel se marchita, las uñas de los pies y manos dan la sensación de haber crecido unos milímetros.

Un mito muy arraigado es que las uñas y el pelo continúan creciendo al menos un poco cuando uno está muerto.

¿Qué hay de cierto?

Por miles de años, la gente pensaba que el pelo y las uñas seguían creciendo, porque esa era la impresión que daban los muertos. En realidad, no crecen: da esa sensación porque el resto del cuerpo se encoge

Caitlin Doughty, directora de funerarias de la organización "The Order of the Good Death"

Nada, según explica Caitlin Doughty, directora de funerarias de la organización "The Order of the Good Death".

"El cabello crece muy poco cada día. Pero cuando uno muere este proceso se detiene".

"Por miles de años, la gente pensaba que el pelo y las uñas seguían creciendo, porque esa era la impresión que daban los muertos. En realidad, no crecen: da esa sensación porque el resto del cuerpo se encoge".

Es decir, no es que las uñas crezcan, sino que la piel que las rodea se retrae. Y medida que se deshidrata, las uñas van pareciendo un poco más largas.

Lo mismo pasa con la piel de la barbilla de un muerto: se retrae y hace que los vellos sean más prominentes.

La piel de gallina causada por la contracción de los músculos erectores del pelo también contribuye a que parezca que creció la barba.

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